Cartagena

El puerto de Cartagena, en la Costa Cálida mediterránea, ha sido apreciado desde tiempos de los cartagineses. Debido a su emplazamiento estratégico en el litoral murciano, ha sido habitada por diferentes culturas, que han dejado huella de su patrimonio artístico. Un recorrido por la ciudad y sus museos nos adentrará en la historia de una ciudad fuertemente ligada al mar.

Podrá degustar la gastronomía propia de una ciudad marinera, pero al tiempo abierta a su campo. Pescados y salazones, el típico caldero- un guiso de arroz al estilo de los pescadores- junto a las carnes y los productos agrícolas de su feraz campo, todo ello regado con los vinos de la tierra y acompañado de las bebidas tradicionales, como el café asiático, que hacen las delicias de cuantos se acercan a conocer su tradición culinaria.

Cartagena posee un litoral de gran belleza, destacando las playas de Cala Cortina y el Portús, además de las famosas playas de La Manga del Mar Menor y de Cabo de Palos.

Un itinerario por la Cartagena moderna te llevará a escenarios como el Puerto de la ciudad, donde puedes ver el prototipo del submarino de Isaac Peral, antecedente inmediato de los actuales, y la Muralla de Carlos III del siglo XVIII. Dejando atrás el puerto, encontrarás edificios modernistas de extraordinaria belleza como el Palacio Consistorial (1907), el Casino, la Casa Cervantes y Casa Llagostera en la calle Mayor, y el Gran Hotel en la calle del Aire.

Recorre el Centro de Interpretación de la Historia de Cartagena y conoce los orígenes de esta ciudad trimilenaria. En una de las cinco colinas que rodean la ciudad se alza el Castillo de la Concepción, que muestra la evolución que ha tenido la ciudad según épocas y pobladores. Si tienes oportunidad, toma el ascensor panorámico que te elevará al Parque Torres, desde donde puedes subir al Castillo de la Concepción.

Las huellas de la cultura Romana, presentes en la mayor parte de Cartagena, te permitirán pasear por el Decumano (calzada romana). La joya que no puede perderse es el Teatro Romano, uno de los descubrimientos mas sorprendentes de la ciudad.